Antes se marcaba estatus con tonos pastel y sobriedad: ahora hemos entrado en la era de la purpurina y el brilli brilli
El otro día decidí desconectar de las redes sociales porque últimamente parece que no hay forma de escapar de las gemas de colores. Me aparecían cubriendo vasos, botes de crema, piernas e incluso comida. Y, aunque estaba a punto de sucumbir porque mi nostalgia millenial me incitaba a hacer un pedido de piedrecitas y cubrir la funda de mi móvil, resistí la tentación y me puse a ver una serie. Ojos que no ven… Error…
Fuente: Xataka